
El marcado y el inventario de contenedores de residuos mediante códigos de barras, RFID y GPS permiten ordenar la gestión de residuos y mantener el control completo de los activos municipales. Cada contenedor puede recibir un identificador único que lo vincula a una ubicación, propietario, punto de recogida o ruta concreta gestionada por la empresa de servicios.
El proceso comienza con etiquetas duraderas de código de barras, tags RFID o una combinación de ambas tecnologías. El operario utiliza un terminal móvil Chainway para escanear el identificador, completar los datos del contenedor y registrar su posición GPS. Así el sistema crea un mapa preciso de activos: ubicación, tipo, capacidad, estado técnico y asignación del contenedor.
La tecnología RFID resulta especialmente útil cuando se necesita una lectura rápida sin buscar manualmente la etiqueta. El terminal puede identificar el contenedor incluso si el código de barras está sucio, parcialmente cubierto o es difícil de alcanzar. Los códigos de barras siguen siendo una solución sencilla y económica que complementa bien el sistema allí donde basta la lectura óptica clásica.
Los datos recopilados reducen errores de inventario, ayudan a detectar contenedores perdidos o dañados, facilitan la planificación de sustituciones y mejoran el control del servicio en campo. Los empleados pueden confirmar la atención de un punto, informar incidencias, añadir documentación fotográfica y enviar la información directamente al sistema. Para el operador supone menos trabajo en papel, mejor calidad de datos y liquidación de servicios basada en eventos reales.
El inventario de contenedores con terminales móviles, RFID, códigos de barras y GPS mejora el trabajo diario de empresas municipales, ayuntamientos y organizaciones responsables de la recogida de residuos. Permite crear rápidamente una base actualizada de contenedores y mantenerla ordenada durante recogidas, inspecciones y cambios organizativos.